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EVIDENCIA FOTOGRAFICA DE FANTASMAS.
Por Hernán Toro
Desde el inicio de la fotografía se ha tratado de respaldar la existencia de la vida después de la muerte por medio de fotografías de fantasmas y desde entonces se ha utilizado gran cantidad de ardides para trucar las imágenes. Afortunadamente para el que desea veracidad, estas fotos falsas se delatan por torpezas del realizador o del “testimonio” que las acompañan.
Generalmente las situaciones son de dos tipos:
a) Se toma una fotografía en una situación normal, y al revelar aparecen “anomalías” que según los testigos, no estaban allí en el momento de la exposición.
b) Se toma la fotografía siendo visible el fantasma, el cual también aparece al revelar la foto.
El tipo de evidencia que se ha presentado hasta ahora tiene gran variedad de problemas. El primero y más importante tal vez, es la disparidad de las manifestaciones fantasmales. Algunas veces aparecen luces sin forma que barren la imagen; otras veces aparecen seres cubiertos por una ridícula sábana blanca; en otras ocasiones aparecen personas que “flotando” en el aire, ya que no son visibles los pies. Si los fantasmas obedecieran a un
fenómeno real, sería inexplicable la disparidad tan abismal del aspecto de las “manifestaciones”.
Curiosidades en esta misma línea surgen de las vestimentas: algunos fantasmas aparecen como luces, otros como personas con una sábana encima y otras, como personas vestidas normalmente con ropa ya sea arcaica o moderna, pero... ¿por qué aparecen vestidas? ¿Acaso las vestimentas tienen “espíritu”? Pienso que la explicación más sencilla para que los fantasmas aparezcan con vestimentas es que las fotos fantasmales surgieron en la época victoriana,
posteriormente al espiritismo y hubiera resultado muy “inapropiado socialmente” que los fantasmas se fueran del mundo en la misma forma en que vinieron a él. No obstante hay problemas mucho más graves, sobre todo en el tipo de testimonio “a”.
Si el espectro emite una radiación que interactúa con las partículas fotosensibles de la película, también debería interactuar con los receptores de luz de los ojos. Es absurdo que una película sensible a la luz visible, dentro de una cámara fotográfica diseñada para fotografiar frecuencias de luz visible, pueda captar un fantasma mientras que unos ojos sensibles a la misma radiación no lo puedan hacer. Es por esto que los testimonios
que niegan la presencia visible del fantasma en el momento de la toma son altamente sospechosos.
No obstante, tal vez el mayor problema para la autenticidad de las fotografías de espectros, es lo increíblemente fácil y simple de los métodos con que se pueden trucar fotos. Además estas fotos trucadas resultan totalmente indistinguibles de las supuestas fotografías “auténticas” de espectros. A continuación explicaré los métodos más comunes de realizar fotos fantasmales:
1) Barrido.
Consiste en hacer una exposición de varios segundos durante la cual la cámara permanece inmóvil, y lo que se desee que aparezca fantasmalmente se mueve.
He aquí algunos ejemplos:


2) Exposición doble.
Las fotografías con exposición doble se pueden hacer fácilmente, dejando abierto el obturador mientras que se tapa el lente con un paño o una media negra. Se hace una toma “sin el fantasma” quitando durante un tiempo corto el paño, para luego volver a tapar el lente. Después, sin que nada en la toma inicial se mueva, entra el “fantasma”, se queda quieto y se vuelve a destapar la lente durante otro instante. El efecto que se logra es que
el fantasma aparece translúcido.
He aquí un ejemplo:


Este simple método es tan versátil, que incluso permite que el fantasma aparezca entre varios objetos de la imagen.También permite que el fantasma interactúe con los demás objetos de la escena.
3) Ilusiones ópticas
En algunas ocasiones la peculiaridad de la toma permite que se logren efectos que pueden resultar asombrosos. Por ejemplo, se puede hacer que parte de una persona no aparezca en la imagen, dando la impresión de es un espectro que flota fantasmalmente:

En este caso aparece la mitad superior del fantasma “flotando en el aire”; las piernas desaparecieron... La realidad es que la mitad inferior de mi cuerpo está oculta tras el tronco del árbol.
Básicamente, esas son las ilusiones que pueden explicar la mayoría de las fotos de fantasmas. Y ninguna de ellas se realizó con efectos especiales. No obstante se pueden lograr los mismos “milagros” componiendo digitalmente las fotos.


Lo único que se hizo aquí fue borrar digitalmente la pierna de adelante. La otra pierna de apoyo queda detrás del tronco del árbol.
Note pues cuán fáciles de lograr son las fotos falsas de fantasmas. Y sólo he explicado los métodos más simples, que no requieren de estudio fotográfico. Cuando se comparan las fotografías aquí presentadas con las supuestas fotos “inexplicables” por parte de supuestos expertos, como las que se refutan en:
http://www.geocities.com/torosaurio/escept/ghost/fanta.html
...termina resultando obvio el por qué la ciencia se ha mantenido reticente a aceptar una evidencia tan dudosa del más allá .
Si te ha resultado de interes este dossier, no dejes de leer el siguiente apartado dedicado a fotografías falsas que son en muchos lugares expuestas como autenticas.
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